
sábado 28 de noviembre de 2009
No sé por qué pero pienso que sería escalofríante ver a un bebé sano llegando al mundo, sin llorar. En un estado de paz absoluta.
Mohanlal Verhomal
viernes 27 de noviembre de 2009

jueves 26 de noviembre de 2009
Componer

Ayer mi mujer me trajo este flyer diseñado por Cienperros. Me preguntó si quería guardarlo. Lo guardé, claro.
miércoles 25 de noviembre de 2009
Chicas desnudas


Coubert
martes 24 de noviembre de 2009
Otra de Walt

Hace poco decidí que iba a empezar a copiar páginas de comics que me gustaban.
Edén por Nuñez

domingo 22 de noviembre de 2009
sábado 21 de noviembre de 2009
Rye
El ejército ruso
Edén por Reggiani

jueves 19 de noviembre de 2009
Mails
lunes 16 de noviembre de 2009
miércoles 11 de noviembre de 2009
martes 10 de noviembre de 2009
Reseña de Edén por Andrés Valenzuela
Otra reseña de Edén que me gustó mucho leer. Esta vez por el periodista de comics Andrés Valenzuela, en Cuadritos. Transcribo algunos fragmentos. La nota completa está en link.
"...las tiras de Kioskerman son exactamente eso, momentos de plenitud que, en conjunto, conforman un cosmos propio y personal."
"...vale cuestionarse si el trabajo de Pablo Holmberg corresponde ser enmarcado en la categoría de “humor gráfico”."
"Si alguien no busca mover a la risa, ¿está haciendo humor? ¿Está la tira habilitada como formato para construir otros mundos que no esperan encontrar ni en la sonrisa ni en la carcajada su fin último? A esta última pregunta, Kioskerman parece responder que sí, y presenta 120 bellas páginas para respaldar su convicción".
"Porque justamente eso sucede en Edén: se va construyendo un mundo plácido que, sin embargo, elude inteligentemente el ánimo bucólico que devendría en una nada insostenible. Es un mundo con sus pequeñas felicidades, sus inevitables tristezas. Con sus ciclos y sus caminos. Uno que, sencillamente, es, y que sólo puede ser verdaderamente percibido ante una iluminación instantánea (un satori) o tras una inmersión intensa y prolongada que lo recorra de un extremo al otro.
También podría considerárselo “zen”, si desde el mismo título el autor no nos advirtiera sobre sus remanentes bíblicos, si su protagonista innominado no fuese representado por un rey y no hubiese, de tanto en tanto, torres y castillos medievales. Quizás -y sólo quizás-, el libro sea una muestra más de ese sincretismo místico posmoderno capaz de aunar y cohesionar filosofías tan divergentes.
Por lo demás, Kioskerman nos muestra a sus personajes conectados con la naturaleza y con sus propios sentimientos (¿como si fueran lo mismo?), gente desprendida, que hace lo que le toca hacer en paz consigo misma.
Un aspecto curioso e interesante de la tira, es que está construida sin auténticos antagonistas. En el peor de los casos, hay circunstancias adversas, pero no auténtica malignidad. Ni siquiera el tiempo es un enemigo a vencer, sino apenas un hecho más de la existencia. Muy probablemente, esto sea producto de ese objetivo distinto para Edén, que no busca ni la emoción de la aventura -como los clásicos- ni la risa -como la habitual tira de contratapa de nuestros matutinos-.
Por lo demás, en esta ocasión ninguna de las imágenes que ilustran la reseña lleva epígrafe. Las tiras de Kioskerman sufren con la mediación y el palabrerío en que ya se ha incurrido por demás aquí. Llegan al lector, y con eso alcanza."
Beleléu y notas sobre Brasil








lunes 9 de noviembre de 2009
¿Es humor gráfico?
domingo 8 de noviembre de 2009
viernes 6 de noviembre de 2009
miércoles 4 de noviembre de 2009
Caga Tió


martes 3 de noviembre de 2009
domingo 1 de noviembre de 2009
jueves 29 de octubre de 2009
¡Tu puedes, hijo mío!
Cuaderno 2 - Mr. Crumb
Cuaderno 1 - Batman
miércoles 28 de octubre de 2009
Miyazaki San
domingo 25 de octubre de 2009
viernes 23 de octubre de 2009
Recomiendo



Luciano es una tira sobre costumbres de los adolescentes, aparentemente situada en Argentina. La hacen Chiru y Emi.

These photographs of albatross chicks were made just a few weeks ago on Midway Atoll, a tiny stretch of sand and coral near the middle of the North Pacific. The nesting babies are fed bellies-full of plastic by their parents, who soar out over the vast polluted ocean collecting what looks to them like food to bring back to their young. On this diet of human trash, every year tens of thousands of albatross chicks die on Midway from starvation, toxicity, and choking.
To document this phenomenon as faithfully as possible, not a single piece of plastic in any of these photographs was moved, placed, manipulated, arranged, or altered in any way. These images depict the actual stomach contents of baby birds in one of the world's most remote marine sanctuaries, more than 2000 miles from the nearest continent.
(Lo encontré acá)
domingo 18 de octubre de 2009
lunes 12 de octubre de 2009
miércoles 7 de octubre de 2009
martes 6 de octubre de 2009

domingo 4 de octubre de 2009
jueves 1 de octubre de 2009
Francis Thompson



miércoles 30 de septiembre de 2009
Películas que me van a inspirar (2)

Y acá va la segunda.
"Where the wild things are".
Libro clásíco de Maurice Sendak.
Y música de Arcade Fire en el trailer.
No sé si la película será buena, pero ver el trailer solo ya me emociona.
Me gusta que los personajes sean muñecos de peluche y no animación CGI.
Ésta película y "Tron Legacy" + "It might get loud" (documental con Jimmy Page, Jack White y The Edge) son las que más espero del 2010.
martes 29 de septiembre de 2009
Mirar un azulejo
¿Qué sentiría? Incertidumbre, miedo a tropezarme, ansiedad. Supongo que me agitaría y me costaría respirar. Supongo que buscaría algo en que apoyarme y elevaría los brazos para poder tocar. Volver a sentir algo “cierto”.
La productividad, el resultado, gobierna muchas veces mi vida. Necesito tener un fin que justifique mis acciones. El hacer algo por el simple hecho de hacerlo generaría en mi un estado de “pérdida de tiempo”. La lógica de la productividad gobierna mi vida. Si hago algo, ese algo es tiempo invertido y ese tiempo invertido es esfuerzo físico y por lo tanto quiero una gratificación al respecto.
La vida misma se me plantea con una lógica productiva. Quiero una explicación final para tanto esfuerzo, sufrimiento, para tantas preguntas sin responder. “Rest in peace” dicen las lápidas en las películas y en los cuentos. Descanar en paz. Descansar es el regalo que viene después del esfuerzo. La lógica productiva me sigue hasta en la muerte.
Creo que solo quiero creer en un creador del mundo y la vida, para que me de una explicación al sufrimiento que me cierre y que resulte que "todo fue para algo".
Mi madre solía decirme que trabaje para disfrutar del ocio. Mi padre me decía que la vida era injusta cuando le planteaba que algo me resultaba injusto. Alguna vez me recordó las palabras bíblicas “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Todo implica un esfuerzo. Me críe con eso. Y al final de ese esfuerzo yo estoy esperando una recompensa.
La Selección Argentina de fútbol espera una copa después de tanto esfuerzo. Y no una medalla, LA copa. Y sino, son lágrimas. Gente secándose los ojos llorosos con una camisa. El éxito se disfruta porque el esfuerzo ha sido productivo.
Diógenes de Sinope no necesitaba nada. No se esforzaba por nada. Simplemente quería alcanzar la virtud por medio de la privación. Aunque vivía buscando “un hombre bueno”. Por lo tanto, de alguna forma, él mismo caía en la productividad de todo.
Por lo general no me detengo a pensar. Vivo la vida con la lógica de la productividad. Y en la vida de la lógica de la productivad pensar demasiado es poco eficiente. Salvo si uno lee, por ejemplo, “Padre rico, padre pobre” y luego piensa sobre lo mal que está invirtiendo su dinero.
Aunque a veces sí me detengo y me concetro e intento razonar. En realidad intento concentrarme, lo cual me cuesta bastante. Y me doy cuenta de que que la misma lógica productiva, a través de su cultura, de la cultura de mi sociedad, ha moldeado mi mente virgen. Y que para pensar otras cosas necesariamente deberé esforzarme más en descubrir y sentirme menos culpable por no leer el diario.
No le veo nada de malo a la lógica productiva ni a quienes la buscan. Yo la sigo porque quiero sobrevivir. Quiero techo y comida. Y otro poco porque, al no entender demasiado de que se trata todo esto, prefiero seguir dando manotazos de ahogado hasta que pueda elaborar algún plan de auto-socorro que me resulte verdadero.
Éste texto no sería lo mismo si lo escribiera en mi cuaderno de bocetos. Es así porque lo escribo para mi blog. Si lo escribiera en mi cuaderno de bocetos no tendría demasiado cuidado. Lo escribiría al boleo, sin armar demasiado las oraciones. Inclusive le buscaría alguna “estética” de cuaderno de boceto: alguna mancha por aquí y por allá. Aunque desde que mi trabajo en el comic comenzó a ser mínimante difundido, he llegado a pensar que tal vez algún día alguien lo leería. Alguien dijo alguna vez que los cuadernos de bocetos dejaron de ser tales cuando se publicaron los de Robert Crumb.
Incluso antes de pensar en una ridícula futura publicación, intentaba cuidar las formas y la prolijidad de acuerdo al costo monetario que había tenido para mi el cuaderno de bocetos. Sufría al darme cuenta cómo había arruinado una hoja.
Lynda Barry dice que necesita dibujar comics en papel barato porque sufre al usar el famoso “bristol board”.
Podría escribir éste texto para mi y nunca publicarlo. O podría escribirlo y luego buscarle una utilidad: publicarlo en mi blog para que los demás puedan leerlo. De alguna manera sentiría que “sirvió para algo”. Lo estoy haciendo de hecho. Las manos invisibles de Adam Smith llegan a todos lados.
Quiera o no siempre me encuentro rodando en la rueda del deseo que planteaba Shopenahuer. Siempre me encuentro buscando algún fin.
El que razona mis fines es mi cerebro y la conciencia de mi mismo. Cuando Cerebro se mete razono en búsqueda del placer. Busco los medios para el fin.
A veces Cerebro se distrae y Paz encuentra su camino. Paz no razona ni piensa. Es “tonta”. “Tonta” y pasiva. No requiere un intelecto, no requiere coeficiente intelectual.
Tirarse en la cama y mirar el techo. O una ventana a los lejos, a través de mi propia ventana.
A veces me siento en el pasto y siento el viento en la cara, y la energía del sol. Y veo la hojas de los árboles que se mueven, y el cielo, y las nubes. Y la luz que surge por encima de las nubes, construyendo arquitecturas de otro de mundo.
La lógica de la productividad se apaga por esos pocos segundos. Cerebro se apaga. Ya no hay un fin. Ya no hay un esfuerzo. Tampoco es placer lo que siento. Simplemente paz, tranquilidad. La tranquilidad de no tener que ser uno. De abandonar las responsabilidades. De no tener que tener un coeficiente itelectual. De no tener que demostrar y producir. Tan simple.
Sospecho entonces que, en mi caso, el placer está relacionado a los razonamientos del cerebro. El placer que surge de la percepción racional del éxito de la acción. Éxito entendido como la utilidad de la acción. “Bien, ganamos el Mundial, tanto esfuerzo no fue en vano”.
Sospecho que es tal vez esa búsqueda del placer, por medio de la razón, lo que mueve la rueda de mi deseo. Pero que la paz la encuentro en ser más bien tonto. En dejar de lado el intelecto. ¿Por qué es tan valioso para una sociedad ser inteligente? Seguramente porque el que es tonto para la sociedad no mueve la rueda de la productividad. Y una sociedad sin productividad no tendría sentido para el hombre. Se juntó el hombre para que las cosas resultaran más sencillas. División del trabajo.
Un amigo me contó alguna vez una idea que quería que pusieramos en práctica: Generar un trabajo de oficina que fuese un espacio abierto, probablemente en algún campo. Habría una puerta de entrada y luego nada más: el verde. Pagaríamos a la gente para que se sentara en el pasto a hacer nada.
Cuando me han sucedido cosas demasiado dolorosas en la vida, que no he podido superar o mejor dicho que me han superado. Cuando el tren de la vida me ha pasado por arriba he tenido momentos de tontera en los cuales me quedo absorto mirando un azulejo en la pared o una baldosa en piso del baño. Y no pensé en nada. O tal vez en algún motivo o patrón que encontré en la baldosa. En ese estúpido momento, que jamás entraría en los anales de un país culturoso, de una sociedad productiva, encontré paz.
Encontré paz en la estúpida y sin sentido línea del horizonte. En mirar una montaña por horas. En mirar el mar sin hacer nada.
En su libro “Understanding comics”, Scott Mcloud postula que el arte humano comenzó en tiempos de las cavernas como una solución al aburrimiento.
¿Es así? ¿Está el arte ligado a lo lógica de la productividad?
Creo que las obras de arte que han logrado conmoverme, movilizarme, son aquellas en las cuales el autor adopta cierta actitud “generosa”, donde se ha perdido a si mismo y en esa pérdida ha dejado de lado también el cerebro y la razón, y al lograr eso ha logrado entrar en lo que Aldous Huxley llama las “antípodas de la mente”.
No me gustan aquellas cosas que he creado "moldeando". No me gustan aquellas cosas en las que he creado argumentos. Me gustan aquellas cosas que no siento como mías. Que aparecieron y que solamente me limité a transcribir de la mejor manera que pude. La lógica de la productivad gobierna las primeras y la paz gobierna los segundos. En las primeras he encontrado placer. Eso sí.
El arte que a mi me conmueve es el arte que es “descubierto” y no el arte que es “creado”. Es un sentido de mayor humildad hacia lo desconocido, hacia la duda permanente que es la vida misma. Construir un argumento lógico en una historia va, en mi opinión, contra la ilogicidad propia de la vida y nos pone en el lugar de “dioses creadores”. En cambio descubrir un argumento es otra cosa. La palabra descubrir hace toda la diferencia.
"Lo tomamos como viene" decía un gurú indio.
La autobiografía o el ensayo me resultan más sinceros que la ficción creada. Pero la ficción descubierta me seduce más que la autobiografía o el ensayo.
Para mi crear, idealmente, debería ser como caminar sin un fin.
Creo que lo que disfruto de la sensación de paz que me trae mirar estúpidamente un azulejo de la pared o una baldosa del piso es que no estoy controlando. No soy yo. El salirme de mi mismo. Lo que muchos han denominado con el concepto de trascendencia.
¿Haría eso Diógenes?
Huxley sostiene en “El cielo y el infierno” que en las pinturas clásicas las figuras heroícas que logran transportar al vidente hacia las antípodas de la mente, su mundo ideal de pertenencia verdadera del Ser, son aquellas donde el personaje retratado no se mueve. Se encuentra inmóvil. Quieto, tal vez, como un azulejo.
Ayer pensaba qué pasaría sin en mis comics no sucediera nada. Si las secuencias de Lú fueran ella haciendo absolutamente nada. Como los cuadros de Caspar David Friedrich, donde no importa lo que haga el hombre porque lo que importa es el paisaje y las fuerzas de la naturaleza.
Neil Young en el disco en vivo “Sugar Mountain” le dice al público que “somos antenas receptoras”, que nosotros no creamos nada a conciencia. Que sus mejores canciones le llegaron en 5 minutos. Y listo, se acabó. Henry Miller decía que él solo escuchaba lo que le iba indicando Dios o el Destino. Alan Moore y David Lynch creen que existe un campo de conciencia unificado, desde donde bajan las ideas.
Yo solo hablo de lo que leí. Estoy seguro de que existen infinidad de coincidencias al respecto.
La misma idea, pero con relación a nuestras almas, plantea Osamu Tezuka en su biografía de Buddha. Existe un campo energético común y gigante, desde donde “bajan” las almas al mundo y habitan diferentes máquinas biológicas, desde un insecto hasta un ser humano.
El formato tira exige un remate. No dibujaría una tira sin remate porque “qué perdida de tiempo” sería. Cuando Liniers comenzó a hacer tiras sin remate, las críticas no tardaron en llegar. Mark Beyer hizo "Amy and Jordan" en los 80. Ninguna de las tiras de Beyer tiene remate. El libro tuvo menos éxito productivo que la tira. Pero es una planta crecida y frondosa hoy.
La lógica de la productividad invade el arte y transforma una actividad que podría haber sido contemplar un azulejo en lograr vender el azulejo. Invade mi mente en búsqueda del placer.
A un amigo dibujante de comics, en unas cartas que nos cruzamos, le sorprendía que yo no disfrutaba el momento de creación. Que para mi resultara un sufrimiento. Lewis Trondheim relata en su “Mis circunstancias” que a Franquin le sucedía lo mismo. Que sufría horrores antes de poner una línea sobre el papel.
El único momento de mi vida donde creé mis comics escapando de la lógica de la producción fue cuando el tren de la vida me pasó por arriba. Crear esos comics fue mirar un azulejo. Me dieron paz. Y me enseñaron el verdadero sentido del arte para mi. Casi de la totalidad de libro de “Edén” es eso. Azulejos. Ahora que me doy cuenta inclusive tienen esa forma.
La lógica de la producción inunda mi vida aunque quiera rechazarla. Y se mete también en mi arte.
En el único terreno donde he logrado evadirla en forma casi constante ha sido en el amor. Donde un abrazo, algo tan simple como eso me ha dado miles de contemplaciones de azulejos.
Ojalá algún día logre trasladar eso al arte en forma definitiva, sin tener que sufrir los embates del tren para ello. En el amor fui rescatado, tal vez lo mismo me suceda con el arte algún día.
Mientras tanto éste texto sigue teniendo una lógica productiva. Como éste final con gancho.
Discúlpenme, no puedo evitarlo.
lunes 28 de septiembre de 2009
viernes 25 de septiembre de 2009
Películas que me van a inspirar (1)




Clima, espacio, oscuridad y pequeños focos de luz.
Todo lo que quisiera lograr en mis próximos comics.
¿Música de Daft Punk? Fabuloso.
No puedo esperar a ver ésta película.
Tron Legacy (secuela a la película de 1982)
Acá un link de Youtube.
miércoles 23 de septiembre de 2009
"Asi es como yo paso mi tiempo"


"Por el valle,
me encontré un río escondido,
me ahogué ahí"
(de Santa María de Feira, de Cripple Crow)
Hace algunos años estaba acostado en un bote a remo, sobre el lago Meliquina (foto arriba) vacío, mirando el cielo y las montañas y oyendo Cripple Crow (foto abajo) en los auriculares.
Cuando oigo ese disco me acuerdo de esa experiencia.
Quiero vivir en ese valle para siempre.
domingo 20 de septiembre de 2009
miércoles 16 de septiembre de 2009
Nueva relación

"...in the union of love I have seen, in a mystic miniature, the prefiguring vision of the heaven that saints and poets have imagined".
Algo así como: "En la unión del amor he visto, en una mística en miniatura, el presagio del paraíso que los santos y los poetas han imaginado en sus visiones".
La frase pertenece a Bertrand Russell (de su autobiografía) Encontré una coincidencia con mi anterior post. Y con mi propia experiencia.
domingo 13 de septiembre de 2009
viernes 11 de septiembre de 2009
John Collier

"An omnipotent Deity who sentences even the vilest of his creatures to eternal torture is infinitely more cruel than the cruellest man".
"Una deidad omnipotente que sentencie, incluso a la más vil de sus criaturas, a la tortura eterna, es infinitamente más cruel que el hombre más cruel".
(Imagen: Marion Collier por John Collier)
lunes 7 de septiembre de 2009
Edén en francés
Gracias Loitt
domingo 6 de septiembre de 2009
sábado 5 de septiembre de 2009
Pensamientos sobre Asterios Polyp (No spoilers)

miércoles 2 de septiembre de 2009
domingo 30 de agosto de 2009
viernes 28 de agosto de 2009
Accidente
¿No es la vida un accidente?
Según el Diccionario de la RAE, un accidente es una "cualidad o estado que aparece en algo, sin que sea parte de su esencia o naturaleza".
Somos un estado (persona, ser, entidad) que aparece en algo (el mundo) sin saber si (esa aparición) es parte de nuestra escencia o naturaleza porque, en el fondo, desconocemos nuestra verdadera naturaleza (parte del misterio de la vida)
¿No es un accidente el hecho de vivir y, muchas veces, la forma en que vivimos?
¿Por qué algunos nacen en condiciones difíciles y otros en condiciones agraciadas?
¿No parece eso una casualidad arbitraria?
Esa casualidad, que parece tan arbitraria, ¿no es en sí misma un accidente?
Recién pensaba:
No solo es un accidente lo que nos provoca irnos de la vida (muerte) sino que es un accidente también ingresar a la vida (nacimiento).
En "Who´s gonna ride your wild horses" de U2, Bono canta: "Sos un accidente esperando a ocurrir" (You are an accident waiting to happen)
Recién pensaba:
El accidente ya ocurrió. La vida es un accidente.
¿Nos da ésto algún indicio sobre un estado de no accidentalidad?
Recomiendo

domingo 23 de agosto de 2009
sábado 22 de agosto de 2009
L´reseña: Klezmer de Joan Sfar





L´reseña: "Klezmer" de Joan Sfar.
Por Kioskerman, agosto de 2009
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*Norma Editorial. Colección Nómada
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"No, es el movimiento el que da lugar a la línea" (Henri de Toulouse Lautrec) 1
Joan Sfar tiene sueños. Son sueños esfumados y poco precisos. Pero a m p l i o s. Y ese gas, que son su líneas, permite que, usted señor lector o señora lectora, pueda meterse un poco adentro de su humareda.
Digamos que la humareda de Sfar es de muchos colores y mientras que uno está inmerso en los colores puede oír algunas voces. De algunos personajes, algunos malos y otros buenos. Y otros, muertos. Y que luego de un tiempo uno empieza a notar formas en las voces y el gas, que hasta ahora había sido difuso, comienza a enhebrar historias.
Porque Sfar pinta con acuarelas sus sueños y luego uno termina soñando con él. Aunque él se levanta en Francia y usted se levanta...bueno yo me levanto en Buenos Aires. Tal vez alguien esté leyendo ésto en Francia. Mis disculpas por mi prejuicio para usted, monsieur, madame.
Las historias son sobre una banda (Son 3 libros que se ha editado hasta ahora, por la editorial Norma de España). Una especie del grupo de los 5 de Enid Blyton, pero mucho más...inmorales. Es una banda en el sentido de bandidos y una banda en el sentido musical. Y una banda como diríamos en la Argentina, una banda loca. Pero también son buena gente y se ayudan entre sí. Cada uno con una cualidad distinta, como los X-men de Stan Lee y Jack Kirby.
Y una banda de judíos, adoradores del ritmo del Klezmer (música de los judíos de Europa Oriental), viajando a campo traviesa por una Rusia que ya es vieja y casi fantástica. Una Rusia helada. Con bosques, grupos antisemitas y casas de gente gorda en oro y manjares lujosos.
Se me mezclan ideas y personajes de Hans Christian Andersen mientras lo leo.
El protagonista es un muchachito inquieto, Yaakov. Un estudiante para rabino, que le roba el tapado a su maestro y dice no saber por qué lo hizo. Algo muy parecido a la vida misma ¿no? O interesante al menos. Yakoov no es un sabelotodo, más bien quiere aprender. Y quien luego se baña desnudo con una hermosa joven de amplias curvas en una bañadera de una casa que no es la de él ni la de ella. Y los dos tienen los ojos vendados. En el medio de esas dos acciones pasan varias cosas y después varias cosas más. Pero esa es una de la escenas más eróticas que jamás leí en mi vida.
Ahí tienen algunas de las cosas que suceden en Klezmer. También está Odessa, la ciudad de la película y la escalera. Pero en ella hay ahora alcohol, arte y armas de fuego. También hay un poco de Oliver Twist.
Lo más interesante de este comic, para mi, es el uso del color. Sfar utiliza el color para pintar emociones y generar un estado de conciencia en nuestras mentes, que se parece mucho al estado de los sueños.
Como le dice uno de los protagonistas, Tchokola, a Yaacob: "Yo no sé solfeo, pero conozco mi instrumento". Sfar acá pinta cómo a él se le canta. Y les aseguro que conoce su instrumento. Porque el resultado es efectivo.
Todos los tomos vienen con "extras", bonus tracks. En el tomo 2 "Feliz Cumpleaños Scylla", hay un ensayo de Sfar sobr el uso del color en el comic, que vale tanto como la historia que lo precede. Es decir, me hubiese comprado el libro sólo para leer un ensayo tan revelador, honesto y rico como ése. Escrito por uno de los dibujantes más importantes que ha dado el comic europeo desde Hergé. Y quien le ha dado un paso adelante a lo que significó y significa la escuela de la línea clara y sus paletas naturalistas. Junto a Christophe Blain y David B. no deja de inspirar nuevos caminos.
Los dibujos están producidos medio "así nomás", diría alguien que no mira atentamente. Pero para otro ojo avisor están vivos y son tan sueltos que permiten volar. Entrar ahí, en esas viñetas. En esa alacena llena de comidas exóticas que es Joan Sfar.
Si para Chris Ware el dibujo no es importante en el comic y no hay que prestarle atención (para poder "leer" las imágenes y no "mirarlas", diría él), para Sfar no es ni una ni la otra. Para Sfar el dibujo acá, supongo yo, hay que "soñarlo". Leerlo con los ojos al reverso, como cuando estamos en la tierra de Morfeo y Little Nemo.
¿Esto significa que el comic Klezmer hay que leerlo con los ojos cerrados? No, no, no. Hay que leerlo con los ojos abiertos, pero medio distraído y dejar que Sfar lo hipnotize a uno y lo lleve de viaje a otros lados. Donde las cosas no son tan lógicas, pero sí cargadas de aventura, emoción y descubrimiento.
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Dónde comprar estos magníficos libros: Casa L´inc (Amenabar 93, Capital Federal)
También pueden encargar otros libros de éste autor, en el mismo lugar.
*Imágenes: Comparto imágenes de dos de estos libros.
(1) "Toulouse Latrec". Taschen. 2009
jueves 20 de agosto de 2009
Ayn Rand y la "realidad"
A mi me pasó (y me pasa) lo mismo
martes 18 de agosto de 2009
(Gary Panter)
lunes 17 de agosto de 2009
jueves 13 de agosto de 2009
Caspar David Friedrich 1774-1880


En la tapa del libro intenté plasmar el mismo concepto, pero utilizando las "v cortas" enfrentadas, para formar un rombo. Toda la acción del dibujo está contenida dentro de este rombo. Inclusive traté de que la copa de los árboles y las ramas acompañaran esa figura.
miércoles 12 de agosto de 2009
Mi cassette perfecto


domingo 9 de agosto de 2009
sábado 8 de agosto de 2009
Hola Lú

Estimados lectores del Edén
A partir de ahora comenzaré una nueva tira llamada "Lú. Diario de mi mujer".
Edén no ha dejado de existir, pero yo me he mudado a mi planeta.
En mi galaxia nos piden que cada tantos nos mudemos para no juntar musgo. Usted sabe.
Para aquellos que se sientan tristes por la noticia, bueno, pues pueden visitar Edén cuando les plazca, ya que pronto habrá un libro para ello. Es decir, el podrán traspasar el portal cuando así lo deseen.
Los personajes de Edén no han desparecido. Ya volverán a saber de ellos. Son lo suficientemente astutos para habérselas ingeniado en okupar partes inaccesibles de mi cabeza.
Para aquellos que también estén contentos, les doy la bienvenida a "Lú". El cambio pone a uno nervioso, pero me gusta.
Ey, debería contarles que es una tira en cuatro viñetas también.
Porque mis ojos no han cambiado de forma, aunque mi mente se haya mudado.
Tal vez a alguno le dan ganas de ahora retirarse, más les ruego que no. Quédense a ver un poco del número que haremos. Y sino les gusta, puedo devolverles las entradas.
Mientras tanto, les agradezco su compañía.
Kioskerman
8 de Agosto 2008
jueves 6 de agosto de 2009
Dibujos
miércoles 5 de agosto de 2009
Lugar de trabajo
domingo 2 de agosto de 2009
viernes 31 de julio de 2009
Beso
martes 28 de julio de 2009
viernes 24 de julio de 2009
¿Qué es Edén?
Existe una canción de Bob Dylan que dice: “there are no kings inside the gates of Eden”. Algo así como “no existen reyes detrás de las puertas del Edén”. No existen reyes en el Edén. No existen. No. Es una canción que se llama “Gates of Eden” y está en el disco “Bringing it all back home”. Bob es uno de los artistas que más me ha inspirado en mi corta "carrera", sin embargo no conocía esa canción cuando creé Edén en 2006, ni siquiera recuerdo por qué le puse ese nombre a la tira. Podría bucear en mis cuadernos de bocetos, pero la verdad es que no lo pensé a conciencia. Viniendo de mi, lo más probable es que lo haya improvisado en el momento.
Pero como poco creo en las casualidades, hoy me puedo dar una idea, aunque vaga, de dónde viene todo esto. Y esa canción sin dudas dice mucho sobre lo que mi tira representa para mi. En mi Edén existe un rey, pero no es el rey de nada. A lo sumo le gustaría ser rey de si mismo. Sospecho que le gustaría eso, pero yo aún no le he preguntado ni el nombre. Me limito a sentarme junto a él y ver qué dice o hacia dónde va.
Una de las cosas que más me intriga sobre Edén es qué hacen durante el día las personas o personajes que lo habitan. ¿Trabajan? ¿Tienen que ganarse el pan con el sudor de su frente? En algún momento aventuré la idea de que el personaje con la corona era una especie de “rey del bosque”, pero rápidamente la abondoné porque me resultó falsa.
Me cuesta mucho memorizar los nombres de las calles. No creo que tenga un problema serio de memoria, porque las cosas que me interesan las recuerdo fácilmente. Puedo recordar, por ejemplo, el año exacto en que el hombre llegó a la luna porque coincide con el mismo año en que se realizó Woodstock.
Tengo une teoría de por qué no puedo recordar los nombres de las calles. Evidentemente los nombres de las calles no me interesan. Pero no me interesan porque me quitan la posibilidad de perderme. Si voy a algún lado me gusta llegar intuitivamente, saber que queda “cerca de” y después perderme un poco. Eso también explica mucho de Edén.
Cuando tenía 15 años leí el Señor de los Anillos y mi vida cambió para siempre. Tolkien. No existe obra alguna en el universo del arte que conozco que haya causado tanto impacto en mi. Tolkien logró crear en mi otro estado de conciencia completamente diferente al del mundo “real”. Es decir, yo me metí en esos libros, de la misma manera que metía adentro de Tintín y durante esas horas, tirado en una cama, o en el asiento de atrás del auto de mi papá, estuve en otros lados.
Otros mundos. ¿No es acaso aquella evasión que muchos buscan en la lectura, en las historias?
Y algo sé. Me interesa mucho la idea de evadirme y me interesa mucho la idea de conocer otros mundos. La idea de conocer otros estados de conciencia. No sé si es una suerte de escapismo o simplemente una fascinación por lo desconocido. Llamenlo como quieran. Pero, como les decía, yo estuve en la Tierra Media, perdiéndome, por años. Aún sigo buscándola cada tanto, pero aquel mundo fantástico que tanto buscaba lo encontré después en los brazos de una mujer.
Y fue esa mujer la que al ver los primeros intentos de Edén me dijo: “Es un mundo” y me tiró al menos un nombre de una calle, para no estar tan perdido. Y a partir de ahí empecé a caminar por paralelas y diagonales. Preguntando un poco a otros, aunque lo suficientemente poco para disfrutar el estar perdido.
Edén es un mundo creado, o al menos eso intento. Algunas personas me preguntan: “¿Cuál es el personaje?” A lo que les respondo: “El mundo”.
En mi infancia me enseñaron que el Paraíso sería un lugar donde todo lo que deseaba se cumpliría. Existe un ideal romántico con la idea del Edén, el mundo utópico, el paraíso perdido o el paraíso por ganar. En mi caso no tiene ninguna connotación religiosa o filosófica, es simplemente un lugar para estar, donde casi cualquier cosa puede suceder. Pero al mismo tiempo también creo que el arte o cualquier creación humana que nos eleve hacia otros estados, puede darnos algunos indicios mínimos de que no estamos tan perdidos. Es una suerte de esperanza más que una denuncia.
¿Esperanza de qué? Tampoco lo sé. Discúlpenme.
Otra de las cosas que rondan por el Edén y por mi propia vida es la duda constante. Si alguien me preguntara qué es Edén, les diría que para mi es una persona sentada en un tronco, pensando y haciendo nada. Como Diógenes en su escalera o como Winnie the Pooh diciéndose a si mismo “Pensar, pensar, pensar”. No puedo seguir estructuras, caminos argumentales, elegir temas o crear personajes. Serían calles. Lo he intentado, créanme. Pero necesito perderme un poco.
Yo simplemente me siento e intento ponerme en otra sintonía en la que pueda descubrir, con suerte, qué tienen para decir esos personajes, sentados en troncos, esa semana. ¿Qué piensan? ¿Qué sienten? Y más que “armar” un mundo, intentar descubrir qué hay en la nebulosa oculta de mi inconciente. Y, con suerte, les pueda traer un poco desde allá. Y, con suerte, tal vez a alguien le llegue algo.
Por eso no podría explicarles a ciencia cierta qué es Edén ni hacia dónde va porque, sinceramente, no tengo la menor idea y lo voy descubriendo de a poco, semana a semana.
A lo sumo les puedo decir que Edén es un mundo sin calles y que me gusta perderme en él, tal vez con una vaga idea de a donde quiero llegar, “cerca de”. Está cerca del ser humano y lo que siente, eso seguro. Cerca del humano. Porque en definitiva es lo único que puedo saber. Y si voy a escribir sobre lo que conozco, bueno, conozco el amor y sus contrarios. Pero me quedo con el amor porque ¿existe algo más fantástico?

Para mi el Niño es hoy tan moderno en su estilo gráfico como lo debe haber sido Kirby en la década del 60.
Según me contó, la última que vez que lo vi, él utiliza recursos que aprendió en la animación y los aplica en la tira.
Pero lo que él hace gráficamente y en cuestión de ritmo narrativo, es todo nuevo para mi. Crea su propio alfabeto visual.
Me fascinan los gráficos que logra. La tira que hace en Crítica es, además, un mundo completo.
Y genera ritmo con las palabras como se hacía antes de Peanuts. Como hacía Herriman.
Es moderna y "antigua" al mismo tiempo. Surrealista y realista al mismo tiempo. Une el presente con el pasado.
No puedo esperar a leerla toda en un libro para que se produzca esa continuidad del mundo en mi cabeza.
Sus personajes representan, cada uno, un sector del "contrato" social, como una fábula, como Granja Animal.
jueves 23 de julio de 2009
Afiche Pels
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El afiche anterior:

Hay más cosas por ahí. Googleen.
Es una tira muy musical. Fíjense como marca el ritmo con la repetición de la palabra "outstanding", como si la historieta fuese una canción de rock y fuera esa palabra un golpe de redoblante que aparece con seguridad después de cada golpe a los platos (que sería la otra línea de diálogo en cada panel). Un golpe que se repite en casi todas las viñetas. Y digo todas (si bien en la 4 no aparece), porque los cuadros 4 y 5 en realidad forman un solo cuadro del mismo tamaño que los anteriores. Pero es un tiempo musical dividido. No sé cómo se expresaría eso en el lenguaje de las notas musicales. Pero sí entiendo que uno, en la música, puede pegarle una vez o varias veces (cortas) al tambor y en ambos casos respetar un mismo tiempo. Es una cuestión de elección personal del tempo. En el cuadro 4 hay un "silencio", una propuesta como una frase de la guitarra que espera ser contestada y que concluye en el cuadro 5. El ritmo lo termina de definir el texto con el "outstanding" final. Pero también hay un redoble final que lo da con el cambio de color, un platillo simultáneo. Todo junto. Además, genera vibraciones y cambios de emociones con el color, otra textura para la música. El comic toma de todos lados: del teatro, de la poesía, de la música, etc. Me encanta.
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Jeff Jones
JONES TOUCH
Swank Magazine ~ May-Nov/1972
domingo 19 de julio de 2009
jueves 16 de julio de 2009
miércoles 15 de julio de 2009
Fayó = Jedi Master


Dos viñetas increíbles de Fayó. Mi pequeña selección de un material nuevo para mis ojos, gracias a Diego Parés, acá.
La visión personal de Robinson

La mayoría de los gags sobre la Primera Guerra Mundial o la Segunda Guerra Mundial, estaban basados en las situaciones y objetos propios de cada conflicto. Un Low por allá o un Lino Palacios por acá, nos muestran caricaturas de los dictadores, mapas, cadenas, armas, leviatanes, etc.
Heath Robinson era un dibujante que, entre otras cosas, creaba mundos secundarios o fantásticos: hadas, duendes, etc. Pero eso es lo que encontrarán, más que nada, en sus libros: fantasía.
Cuando le tocó la Primera Guerra como tema, Robinson metió la fantasía en una cosa tan dura como el enfrentamiento en las trincheras. Sus situaciones se basan en algunos objetos propios del conflicto, pero también en otros completamente ajenos como (ver imagen): fuelles, ventanas y puertas de una casa de familia. Y a partir de eso genera nuevas relaciones inesperadas.
De alguna forma puso el mundo secundario sobre el primario, y creó una especie de mundo terciario, donde el comentario político y la ironía siguen estando presentes, pero el enfoque y la forma se transforman en algo completamente distinto a lo que hacían sus colegas en la época.
lunes 13 de julio de 2009
sábado 11 de julio de 2009
miércoles 8 de julio de 2009
lunes 6 de julio de 2009
domingo 5 de julio de 2009
sábado 27 de junio de 2009
lunes 22 de junio de 2009

domingo 21 de junio de 2009
martes 16 de junio de 2009
lunes 15 de junio de 2009
domingo 14 de junio de 2009
¿Qué tal Mario?





jueves 11 de junio de 2009
Regalo fantástico

miércoles 10 de junio de 2009
Jarvis corre
lunes 8 de junio de 2009
Recorte

domingo 7 de junio de 2009
sábado 6 de junio de 2009
lunes 1 de junio de 2009
Hoy
Cuando las cosas andan bien, digo que estoy feliz.
Cuando las cosas me superan, en todo sentido, digo que no soy feliz.
No creo en ninguno de esos dos estados, por su lógica circunstancial.
Me resultan falsos.
No verdaderos.
Creo en el amor.
Creo en su no cirnscunstancialidad.
Porque el amor pude sentirlo, y mantenerlo en los buenos
y en los malos momentos.
Pude sentirlo y mantenerlo incluse en el momento más duro.
Y creo que es lo único que realmente voy a llevarme de este mundo.
Si es que me llevo algo de este mundo.
El arte es, para mi una expresión del amor.
O del odio, como contraposición del amor.
Mi objetivo con el arte es expresarme.
Nada más.
No me interesa otra cosa que la expresión y su comunicación.
En última instancia, no quiero tu dinero, solo tus sentidos,
por un instante.
Porque también creo que, a través de la comunicación de mi arte,
puedo transmitirle, parte del amor que le pongo, al mundo.
Creo que si todos hacemos esos, podemos dar indicios constantes.
Como estrellas que no cubren el negro,
pero que hacen el negro más llevadero.
Y al hacer arte puedo seguir amando y seguir conectado
con aquello que verdaderamente me importa.
No creo en la política, en la filosofía o la religión.
No creo en los sistemas económicos.
Utilizo todo eso por motivos estrictos de supervivencia.
Pero creo que todo eso, también es cirscunstancial.
Y en última instancia, me resulta falso.
No verdadero.
No creo en el arte como denuncia ni como una solución al dolor.
Creo en la posibilidad que me brinda el arte para expresarme.
Y creo en los indicios sobre el estado del amor puro,
que mi arte o el de cualquiera, puede dar.
Solo indicios.
Estrellas.
Como un poema leído en una trinchera.
Como un beso antes de morir.
Esas son todas mis creencias y ahí se terminan.
A partir de ese punto, ronda la duda,
la incertidumbre
y la capacidad de supervivencia.
Sin saber por qué ni para qué.
Al fin de cuentas, lo único que me queda,
es un abrazo en la oscuridad.
La fortuna es mía (nuevamente)






domingo 31 de mayo de 2009
La fortuna es mía
viernes 29 de mayo de 2009
Bayeux + Día D
miércoles 20 de mayo de 2009
domingo 17 de mayo de 2009
domingo 10 de mayo de 2009
lunes 4 de mayo de 2009

domingo 3 de mayo de 2009
sábado 2 de mayo de 2009
Chester

domingo 26 de abril de 2009
viernes 24 de abril de 2009

Trascender con el comic.
Una texto delirante por Kioskerman
Hace poco descubrí que, para mi, el arte y en especial el comic, tiene un sentido especial, que está ligado a la posibilidad de lograr que el lector tenga una mínima experiencia de trascendencia. Trascendencia entendida como la posibilidad de salirse de uno mismo y entrar, aunque sea brevemente, en otro estado de conciencia diferente al de la vida diaria.
Mi teoría es que esto sucede primero en dos pasos relacionados con el dibujo: el dibujo que permite ser leído como símbolo (como un "primero paso") y el dibujo que permite meterse en un nuevo mundo (como un "segundo paso").
La montaña y el conejo
Imaginate que estás frente a un paisaje impresionante: una montaña. Te sentás a contemplar el paisaje y lo que entra por tu vista y tus sentidos es tan...grande, que tal vez, en algunos minutos, llegues a un estado de conciencia diferente al que tenías anteriormente.
Paz, tranquilidad, sensación de bienestar, etc. Llamese también trascendencia (o como usted prefiera)
Yo tengo la teoría de que se puede llegar a ese un estado muy similar cuando se contempla el arte: oyendo música, viendo una película o mirando cuadro. También, leyendo un comic.
Podría decirse que ese estado en el que entramos, es también un estado de fascinación. Como cuando uno cazador encandila a un conejo para que el animal quede embobado durante minutos y luego pueda ser atrapado fácilmente.
Creo que en el caso de la montaña es solamente un primer paso. Miramos, nos fascinamos y nos vamos a casa.
En cambio, en el segundo caso (el conejo) son dos pasos: miramos, nos fascinamos... ¡Y nos meten un tiro en la cabeza!
Imagínense ahora que el comic es la montaña,
el autor es el cazador
y el lector es el conejo.
El conejo queda fascinado por la montaña, entra en un estado conciencia diferente y...bang! el autor le mete un balazo en la cabeza (un historia manufacturada que le permite al lector entrar en un mundo de ficción, un estado de conciencia diferente)
Yo creo que cuando llegamos a ese estado, hay una trascendencia y un indicio de otros planos mentales, que son apreciados por el ser humano.
El tiempo y el no-control
Existen muchas técnicas para meditar. Pero creo que lo más importante es el tiempo. El tiempo que transcurre cuando estamos meditando y que nos lleva a otro estado de conciencia. Y lo que sucede, en el tiempo, es que perdemos el control. Y cuando perdemos el control podemos abrir otras puertas. Dejamos de pensar, pensar, pensar.
En el caso de la montaña, va a pasar un tiempo determinado desde que comenzamos a contemplar hasta que empezamos a sentirnos bien. Hay que saber esperar a que la mente se calme, deje de controlar.
Yo creo que en el comic (y en muchas otras artes) pasa lo mismo. Nosotros entramos por la primera página y de acuerdo a la “efectividad” del comic, vamos a ir entrando en un estado de no-control (a medida que pasa el tiempo de lectura) en que nos olvidaremos de nosotros mismos e ingresaremos en el mundo de la obra. Es el aspecto elevado que encuentro en el arte, que lo convierte en algo importante para el ser humano. Nos permite lograr otros planos en la mente, como la meditación.
Eso mismo puede experimentarse con la pintura, el cine, la literatura, la música.
Como decía, el tiempo es uno de esos factores fundamentales. El otro factor es el no control.
Cuando miramos la montaña nos llega la “montañez” del asunto, lo gigante, lo inmenso es lo que contemplamos. Tal vez al principio nos detenemos en detalles: el árbol sobre esa ladera, el verde aquel de la base, la sombra de las nubes sobre esa otra ladera.
Pero a medida que pasa el tiempo vamos perdiendo el control y nos quedamos mirando absortos, como embobados. Contemplamos la escencia.
Creo que el mismo efecto puede producirlo un dibujo "efectivo" en un comic: hacernos contemplar la escencia y no el detalle.
Construir la montaña con el dibujo
Creo que de la misma manera en que se construye la ficción en un guión de un comic se debería construir a través del dibujo. Si en el guión se construye el mundo a través de la elección de un tono, una estructura, de un escenario, de unos personajes con características, etc, en el dibujo podría construírse a traves de la elección de cómo queremos dibujar (pensar nuestro dibujo y su sistema lógico) Entender nuestro dibujo, de la misma manera que intentamos entender el armado del guión.
Para mi el dibujo en el comic es fundamental porque es la herramienta que nos va a permitir entrar en estado de fascinación. Es la montaña.
Esto no significa para nada que el guión no es importante. Es también fundamental, claro. Pero creo que se puede, con una suerte de formalismo, separar estas partes para entender el todo.
Creo que muchas veces sucede que una persona que va a hacer un comic. piensa primero el guión y la idea (construye esa ficción)
Creo también que muchas veces un autor de comics se va a sentar a dibujar y va a dibujar con el estilo que "salga", con el que tenga adquirido. Tal vez es un ilustrador o animador y cuando se siente a hacer su comic, va a utilizar el mismo estilo que usa para la ilustración o la animación, para el comic.
Y no digo que esto esté mal. Puede funcionar. Pero lo que digo es que uno tiene la posibilidad de construir su montaña a través de un dibujo pensado. Y si la montaña funciona, adentro...
¿Cómo construir la montaña?
Entonces, tenemos al lector (la liebre que quiere ser fascinada) y tenemos la posibilidad de construir la montaña con el dibujo. ¿Cómo hacerlo?
No tengo la menor idea. Hay que experimentar y dibujar. Eso solo se puede saber con la intuición del artista.
Pero sí tengo una sospecha. Y esa sospecha está vinculada a cómo se puede hacer para lograr que funcione esto del tiempo y no-control en el lector.
El dibujo como símbolo según Ware, Tezuka y Hergé
Según Chris Ware, según la escuela de la línea clara (Hergé a la cabeza) o según la escuela del manga (Tezuka a la cabeza con el efecto “máscara”), en el comic, las imágenes son leídas como símbolos y no tienen que ser vistas como dibujos. Esto creo que ya es hoy un conocimiento claro para muchos.
El dibujo funciona como un símbolo que leemos, de la misma manera que leemos letras en secuencia en un libro de prosa. Es decir, si estamos leyendo un novela, no nos detenemos en la belleza de la tipografía sino que leemos eso que en definitiva son imágenes (las letras)
En el comic, si tenemos un fin narrativo como lo tienen estos autores que nombré, debería suceder lo mismo: las imágenes se transformarán en símbolos que adquirirán un sentido narrativo al estar puestas en secuencia.
Hay mucho estudiado sobre el tema. En “Understanding Comics”, el libro de Scott Mc Cloud está más que bien explicado. También en “Chris Ware”, el libro de entrevistas con el dibujante, editado po Daniel Raeburn.
Obviamente también hay escuelas o autores que buscan todo lo contrario, buscan que el tiempo de lectura de la imagen sea arduo y largo. Art Spiegelman dice que eso puede ser provechoso para estirar el tiempo de percepción. Tal vez ese esfuerzo sea aún más gratificante. Pero yo no lo entiendo aún, por lo cual no voy a escribir sobre eso.
Para lograr el estado que a mi me interesa, el dibujo no tiene que estar tan adelante. No me pregunten cómo hacerlo...creo que es es justamente eso el talento de cada artista.
Un agregado a toda esta teoría
Yo creo que lo que propusieron Ware, Hergé o Tezuka (entre otros): la lectura de las imágenes como simbólos, es un primer paso desde el dibujo (no desde el guión). Eso sería como ver la montaña y después irse a casa.
Pero a mi me interesa la parte del arte también, como el conejo recibe la bala. Y creo que la "magia" del comic se da con esos dos pasos en sincronía.
Y ese segundo paso sería el estilo personal, la sensiblidad del artista en la línea y su propia forma de dibujar las cosas. Ese estilo, esa personalidad es la bala, porque una vez que el símbolo nos hace entrar, nos abre la puerta, la personalidad del dibujo nos muestra el nuevo mundo.
El segundo paso sería: ingresar al mundo personal del autor, a través de cómo el autor elige dibujar. Su estilo termina de crear un mundo único y personal en el que nos metemos. Su estilo de dibujo arma esa nueva realidad.
Si en el primer paso es para mi donde funciona la forma y la técnica, en el segundo paso interviene el arte y el alma.
Por eso creo que no es lo mismo dibujar de cualquier manera en el comic. Sino que tenemos la posibilidad de pensar que la manera en que elijamos dibujar, va a ser una elección de cómo construyamos nuestra ficción, de cómo va a ser nuestro mundo creado.
Algo que no es tan fácil de lograr, tal vez, en el cine o la fotografía, ya el material bruto con el que trabajamos es siempre el mismo: la realidad (aunque claro que puede verse afectada por la mano del director en la formar de encuadrar, iluminar, en el sonido, editar, etc.)
Pero, en el comic directamente estamos recreando la realidad porque el material en bruto es siempre diferente. Por más que un autor dibujo la Torre Eiffel, siempre va a ser una nueva Torre Eiffel. “Esto no es una pipa”.
Por eso yo considero que la autobiografía en el comic es ficción. Tal vez el guión sea 100% real, tal vez narre exactamente lo que sucedió con las mismas palabras. Pero si el estilo del dibujo del autor es único (piensese en un Fran López, un Rodrigo Terranova, un Chester Brown) el mundo creado va a terminar siendo de ficción, y lo que es más increíble (lo mejor para mi) es que va a ser un mundo diferente.
Y cuánto más sorpresivo sea nuestro mundo, más agradecidos va a quedar el lector. Por lo cual no dibujar la Torres Eiffel exactamente como es, puede volverse muy interesante como forma de entrar en un nuevo estado de conciencia. Montaña y luego...volar.
Maus
Piensen cómo sería "Maus" de Art Spiegelman, si hubiese sido dibujado en una forma más “realista”. Con estilo de Caniff, por decir alguien.
Al dibujar “funny animals” (al estilo Disney: animales haciendo cosas de humanos), Spiegelman construye una montaña de fantasía, un mundo totalmente diferente, al que es fácil ingresar. Te llama, te seduce en poco tiempo.
Nos fascina...y el momento en que estamos encandilados como el conejo bang!: nos mete una historia totalmente cruda y cercana a la realidad. Lo que estamos viendo es real, pero lo estoy viendo en otro plano de conciencia.
Es, tal vez, como si metieramos la letra de “God save the queen” de los Pistols en un villancico navideño.
Estamos leyendo sobre una realidad espantosa, pero nostros seguimos en otro mundo fantástico. Estamos transitando la realidad del hombre, pero en otro plano, un mundo secundario, que en realidad es tan irreal como la Tierra Media de Tolkien.
Resumiendo: Spiegelman usó el primer paso para darnos claridad y ritmo en la lectura. El dibujo es tan sintético que flota en un segundo nivel, casi no lo percibimos. Y en el segundo paso elige utilizar funny animals como manera de terminar de crear el mundo.
El lector agradecido
Lo que quiero decir con todo esto es que si queremos lograr fascinar a un lector y que trascienda de la misma manera que lo hace cuando contempla una montaña o el mar, o cuando meditamos, podemos trabajar sobre el dibujo. Podemos pensar el dibujo y construírlo para lograr ese efecto, de la misma manera en que trabajamos sobre el guión.
Un dibujo que lleve rápidamente (tiempo) al lector a otro estado (transcendencia) y que pase, de alguna manera desapercibido (no-control), para que el lector no busque controlar la lectura.
Estamos inventando, modelando la ficción. Se modela y se crea el guión.
Se modela y se crea el dibujo.
Pero no es dibujar “bien”, según la academia lo que me interesa a mi en los comics. Es dibujar de tal forma que todo esto suceda.
Hergé hizo eso, Tezuka hizo eso, Ware hace eso. Dibujan ese tipo de comics que logran hacerme trascender.
El lector que soy quiere perderse, quiere sorprenderse, quiere evadirse, quiere viajar. Si el dibujo es personal y único, me logra fascinar primero, para luego presentar un mundo personal y único (y una buena historia), el lector que soy se va a meter (sin darse cuenta, si tengo suerte) se va a sorprender y cuando regrese va a estar muy agradecido.
Va a querer volver.
jueves 23 de abril de 2009
Lance Amstrong, Tony Iommi, Seth, Django y una Gibson

domingo 19 de abril de 2009
sábado 18 de abril de 2009
viernes 17 de abril de 2009
Momento perfecto
(Texto escrito por Robert Plant* para la Rolling Stone)
*cantante de la mejor banda de la historia.
domingo 12 de abril de 2009
viernes 10 de abril de 2009
Series olvidadas


jueves 9 de abril de 2009
Recorte
miércoles 8 de abril de 2009
Tesoros de Gollum









domingo 5 de abril de 2009
lunes 30 de marzo de 2009
viernes 27 de marzo de 2009
domingo 22 de marzo de 2009
viernes 20 de marzo de 2009
Me hizo reir

"Ahi se junta toda la gente que sabe exactamente y con precisión lo que quiere, a mi no me dejan entrar"
(de mi amigo Mauma, en su viaje por Barcelona)
miércoles 18 de marzo de 2009
lunes 16 de marzo de 2009
Donjon en el cielo de Morón


domingo 15 de marzo de 2009
viernes 13 de marzo de 2009
lunes 9 de marzo de 2009
L´reseña: John Porcellino.
*King cat 67 (Autoeditado, 2006)
*King cat 68 (Autoeditado, 2007)
*King cat 69 (Autoeditado, 2008)
*Diary of a Mosquito Abatement Man (La Mano, 2005. Contiene historias extraídas de King Cat)
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"...a través de los fanzines es posible comunicarse con las personas en todas partes e inclusive desarrollar amistades con ellos. Algo tan simple como una fotocopia puede cambiar la vida de alguien para siempre". (John Porcellino en "Watcha mean what´s a zine?, The art of making zines and mini comics")
"En mayo de 1989, cuando tenía 20 años, tuve una idea para una revista nueva. Quería publicar algo que fuera realizado integramente por mi, que pudiera contener lo que yo quisiera, que pudiera reflejar mi vida entera. Algo que pudiera ser una declaración personal mia al resto del mundo" (John Porcellino sobre los inicios de King Cat, en la intoducción de "King Cat Classix").
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A veces pongo un disco de Dylan de los 60. Aquellos donde el joven poeta solo tenía a su disposición 6 cuerdas acostadas contra la masa hueca de una guitarra acústica, junto con una pequeña harmónica. Tal vez un tema imborrable como "Percy´s song" (sobre todo aquella versión del 63, en el Carnegie Hall). Si uno logra relajarse lo suficiente y oír cuidadosamente puede que sienta no solamente el fraseo del muchacho oriundo del Midwest estadounidense, sino también su respiración. Y con esa respiración, su alma. No les miento. Hay algo en la simpleza, en la crudeza de esas interpretaciones que llega a lugares insospechados.
Para mi no hay un Dylan como el de esa época. Porque nunca estuvo tan desnudo. Para mi siempre fue sincero, pero en esa época era sincero y estaba completamente desnudo, la voz y la guitarra, nada más. Oyendo alguno de sus primeros discos como "Another side of Bob Dylan", es como si uno pudiera ver el cuadro: John Hammond en la sala de los controles, Bob tomándose un vinito, sentado en un banquito en el medio de un inmenso estudio neoyorquino, a las 12.30 de la noche, en una metrópolis que, dicen, era puro hipismo y vientos de cambio.
Esa misma sinceridad que encuentro en Dylan, que me permite oir su alma, es la misma que encontré al leer los comics de John Porcellino por primera vez, la mayor parte de ellos en clave autobiográfica.
Y la desnudez, también está ahí: Porcellino utiliza el blanco y la línea con la misma economía que Dylan utiliza los rasguidos secos y punzantes de su guitarra Martin. Y se para frente al público sin más expectativas que compartir su particular visión sobre el mundo. Bueno, tal vez no sea casualidad que Dylan sea una de las máximas inspiraciones de Porcellino y un personaje recurrente en sus pequeñas listas de Top 40 del mes (una sección que siempre espero al leer una nueva edición de King Cat)
Picasso decía que "el arte no es la verdad", que el arte "es una mentira que nos permite darnos cuenta de la verdad". (1)
Los comics de Porcellino no son la verdad en si misma, claro, son una construcción del propio autor, en base a las experiencias de su propia vida. Pero esa "mentira" está tan genuinamente plasmada sobre pequeños dobleces de hojas A4, que pareciera que el autor nos está hablando desde lo más profundo de su espíritu, sin frontera alguna entre los que nos tiene que decir y lo que podemos recibir. En mi opinión, nos encontramos ante un verdadero artista, esos que logran que esa distancia sea casi invisible.
King Cat, el resultado final, es como la contemplación misma de la naturaleza. Nos sentamos a mirar y nos dejamos invadir por el viento, la música, las hojas, la noche, las estrellas, los cables de televisión, la ciudad de Chicago, las rutas interestatales de Estados Unidos, las nubes en Denver, los arañazos de los gatos.
El color predominante en King Cat, su obra más conocida, el fanzine que viene plegando a mano, uno por uno, desde 1989, es el BLANCO. Sobre ese blanco bailan unas pocas líneas, muy pocas. Formas claras y precisas que no obedecen casi a ninguna ley de sombreado y perspectiva (por más que Porcellino, hoy un señor de 40 años, haya asistido a la escuela de arte plástico en su juventud). Es que el autor en cuestión viene del punk y la ideología del "Do it yourself" (DIY) sigue ahí presente junto con algunas influencias del budismo. Una mezcla casi perfecta entre anarquía y sensibilidad.
Dicen que una de las cosas más importantes que hay que lograr en el dibujo del comic es que esas líneas que uno hace, "cobren vida" sobre la página. Pequeño detalle. En mi opinión esto puede lograrse con diferentes grados de éxito. Asi la página puede estar más o menos "viva". También es uno de los criterios que hacen que una historia dibujada en formato comic me contrate como lector o no. Las páginas de King Cat logran esa verosimilitud instantáneamente y contagian vitalidad en su máxima expresión: las noches cautivan, lo autos se mueven, las estrellas iluminan, el aire se respira, los olores se sienten.
Todo esto contribuye a la construcción de un mundo nuevo. Si bien la autobiografía se base en la vida "real", la expresión, de la mano de un dibujante como Porcellino, logra plasmar una realidad paralela completamente nueva, y el Chicago o Denver o San Francisco que el autor revela, son lugares únicos e irrepetibles. Bueno, repetibles al volver a abrir las páginas. Otros autores que, en mi opinión, logran resultados similares son Ron Regé J.R y James Kochalka.
Hagan el ejercicio de leer un King Cat y meterse literalmente en la página. Es algo que se puede hacer. Y se pueden recorrer los espacios. Y de esta manera las posibilidades de mundos a vivir se vuelven infinitas. ¿No es eso una de las cualidades increíbles del comic? Perdonen mi entusiasmo.
La mayor parte de los autores de comics norteamericanos que publican hoy en editoriales independientes como Fantagraphics, Top Shelf o Drawn and Quarterly (por nombrar algunas), y que se encuentran entre los 25 y 40 años (esto es un número aproximado), han sido influenciados en alguna manera por Porcellino. Es uno de los padres del moviento del fanzine y su amor por este formato, asi como su dedicación en la producción y distribución de los mismos, ha sido completamente inspiradora para miles de inventores de "mini-comics".
Porcellino vende sus comics a través de su página web (www.king-cat.net). Él los dibuja, él los imprime, él los dobla y los abrocha y él los distribuye a través del correo tradicional. Aparte de eso tiene siempre un "day job", como dicen allá arriba (un trabajo para ganarse el pan, durante el día) que le ha dado más de un argumento memorable dentro de sus historias ("Diary of a Mosquito Abatement man" es un ejemplo de uno esos trabajos).
Para mi el fanzine es un poco como como una pintura. Podrán tildarme de exagerado, pero así lo veo yo. Uno puede comprar un libro impreso con una calidad impresionante, donde la mayor parte del trabajo ha sido realizada por el propio artista, pero también intervinieron un poco el diseñador (aunque en algunos casos sea el propio artista) y otro poco, importante, el imprentero.
Pero un fanzine es obra COMPLETA del artista. Todo el proceso lo ha manejado él. Los ganchos que sujetan las hojas fueron colocadas por él. El papel fue doblado por él. La forma en que colocó los ganchos en el medio es parte de la obra de arte, como si se tratara de una pequeña escultura. Señor lector, si usted posee una pieza de éstas puede sentirse afortunado. Ni hablar si se trata de un King Cat o cualquier otro comic de John Porcellino.
Y si alguno prefiere el formato libro, puede optar por recopilaciones de King Cat como "Perfect Example", "King Cat Classix" o "Diary of a mosquito abatement man", donde el autor narra su experiencia como exterminador de mosquitos (algo de lo que dice haberse arrepentido, pero que merece la pena ser contado) Este último libro contiene también una increíble dedicatoria: ¡A los mosquitos, a los alambrados y al cielo! (entre otras cosas).
La producción de este artista ha sido bastante pareja a lo largo de todos los años, generando al menos un número de su fanzine King Cat (impreso en una calidad de papel superior) por año. También ha participado en prestigiosas antologías como "Kramers Ergot".
Últimamente ha desarrollado la adaptación en comic de la historia de Thoreau en Walden (un clásico de la literatura norteamericana que narra, también en clave autobiográfica, las experienciasdel autor, Thoreau, quien se internó dos años en una cabaña en el bosque de Walden Pond para vivir una experiencia digna de ser contada) El lector de Porcellino entenderá rápidamente el por qué de la elección de este título por el autor.
A veces me sucede algo como esto: me detengo en una estación de servicio, en el medio de la ruta y cuando bajo del auto, el tiempo se detiene por un instante y de repente me abstraigo mirando el otro lado de la ruta; un alambrado, un poste de luz y detrás de eso el verde, las nubes, un molino, algunos caballos. No hay introducción, nudo o descenlace en toda esa secuencia. Es la vida misma. Es la contemplación pura, un pequeño momento de trascendencia. Algo que puede llegar a sucederles al abrir y darle vueltas a un par de hojas a un King Cat.
Un muy buen lugar para empezar a leer a Porcellino son estos números de King Cat, si usted quiere disfrutar del formato fanzine. O directamente a través de un libro como "Diary of a Mosquito Abatement man". Dificultad del inglés empleado: nivel intermedio.
Lugar donde pueden conseguirlos: Casa L´inc (Amenabar 93, Capital Federal) Tengo entendido que también pueden encargar otros en el mismo lugar. Visiten el blog haciendo click acá.
(1) "Picasso on art". A selection of views. Editado por Dore Ashton. Da Capo Press, 1972.
*Imágenes: aquí les comparto imágenes de algunos de los libros y fanzines de John Porcellino. En el caso de "Watcha mean..." solo aparecen dos páginas de él. Todos, más que recomendables.





























































































































