viernes, 30 de septiembre de 2011

Más pensamientos sobre Time out of Mind



Creo que Time out of Mind podría usarse como ejemplo para demostrar eso de que "el hombre y el universo son una misma cosa".

En Highway 61 Revisited, por poner un ejemplo de un disco de aquella época, uno puede oír a Bob Dylan amalgamado con la década del 60. Es un chicle, es una masa elástica: Dylan y su época se confunden, hasta el punto de que es imposible (y sería ridículo tal vez) poder separarlos.

Lo mismo sucede con Time out of Mind. Es Dylan más los 90.

Si uno viera imágenes de Dylan tocando en el 63 en Newport o en el Albert Hall en el 65 y luego imaginase a Bob saliendo de alguno de esos dos escenarios y entrando a los tiempos modernos, uno podría ver el mismo espíritu, pero con un nuevo disfraz. La época actual es ese disfraz, es alquimia que lo une a lo que sucede ahora.

Es decir Time out of mind es el mismo Dylan de los 60, con un traje moderno. Nada ha cambiado en lo esencial. La sabiduría de Bob está intacta, pero Dylan continúa mutando. Lo que lo une al universo formal ya no es igual.

No veo que lo mismo suceda, por poner un ejemplo cualquiera, con Neil Young. Young podrá mantener su esencia hoy, pero su forma sigue en la década del 60. Es como si una parte de esa amalgama no hubiese avanzado y la otra sí. O como diría Robert Plant, "la canción es la misma".

Lo mismo aplica para Oh Mercy y la década del 80. Y Daniel Lanois está atrás de todo esto. Y tal vez Lanois sea un nuevo disfraz de Albert Grossman.

Y encima Time out of mind significa en realidad "tiempo fuera del tiempo". Porque la mente fabrica el tiempo. Es decir Dylan mismo está afirmando, desde el título, que el disco es la misma esencia de siempre.