jueves, 27 de junio de 2013


Sinc.


Recién fui hasta la mesa del comedor a buscar un libro que estaba buscando (Confesiones de San Agustín). Moviendo papeles y carpetas encontré el muñeco de Pinocho (foto, izquierda) que le trajeron a mi hijo de Italia. En ese instante paré de buscar y fui hasta la cocina a mostrarle cómo funciona (tirando de la cuerda para abajo). Lo entretuve un rato, cuidando que no lo rompiera y volví a mi lugar de trabajo. Dejé de buscar el libro de San Agustín. Antes de seguir con lo que tenía que hacer hoy, decidí leer algunas páginas más de mi libro nuevo "Aesthetics: a memoir" del autor de comics italiano Ivan Brunetti, que tenía al lado del monitor y que venía leyendo desde anoche. Luego de pasar un para de páginas me encontré con una foto del mismo muñeco, pintado de otra manera (foto, derecha). Hola.